Estimulación temprana: se parte desde el primer mes de vida.

Estimulación temprana: se parte desde el primer mes de vida.

La estimulación temprana se define como un conjunto de acciones que potencializan al máximo las habilidades físicas, mentales y psicosociales del niño, mediante la estimulación repetitiva, continua y sistematizada.

La OMS, refiere que el 60% de los niños menores de seis años no se encuentran estimulados, lo cual puede condicionar un retraso en cualquiera de sus tres esferas, refiriendo además que la falta de estimulación se da más en los lugares en donde los padres tienen menor educación y conocimiento al respecto. [medigrafic.com]

Así como se menciona en la última línea, la estimulación temprana parte directamente con la relación que existe entre el bebé y su cuidador cercano: madre, padre o ambos.

Si bien los juguetes son parte importante de este proceso de desarrollo, la posición activa que adoptemos frente a realizar acciones de ejercicios simples con nuestras guaguas, va a marcar una diferencia notable en los siguientes meses de desarrollo.

Durante el primer mes, el contacto físico es primordial. Especialmente con el mundo externo. Algo que se ha visto mermado y modificado en los últimos 2 años en donde la pandemia nos ha obligado a cambiar nuestras formas de relacionarnos dejándonos a todos bajo un casi total encierro. Cualquiera sea el caso que nos toque vivir, hablarle al bebé, acariciarle y mostrarle tu presencia en los pequeños momentos en los que está despierto es fundamental.

Postergar las labores y compromisos para el momento en que el bebé duerme es una de las mejores alternativas para dedicarle ese breve tiempo a acariciarle, masajearle, hablarle y cantarle.

Todas estas actividades van a ir desarrollando el área social y de la conducta.

Del mismo modo, podemos realizar otras actividades muy breves que van en directa relación con el desarrollo del área motora.

Por ejemplo, con tus manos y mientras sostengas al bebé en brazos, toca sus mejillas con la sola intención de que el bebé logre responder moviendo la cabeza hacia un lado o al otro como respuesta a ese simple estímulo.

En este primer mes, la presión de sus manos es un acto de reflejo que podemos aprovechar entregando juguetes suaves, livianos y delgados de madera, caucho, silicona o tela. Idealmente, se debe alternar las texturas y colocar diferentes juguetes u objetos para ejercitar ese reflejo que ayudará en su progreso en los siguientes meses.

Y, aprovechando una de las instancias más repetitivas del día de una mamá con su nuevo bebé, usaremos los tiempos de los cambios de pañal y de ropa para realizar unos simples y breves ejercicios.

Estando boca arriba, mueve suavemente sus brazos y piernas, flexiona y extiende.

En esta misma postura y con el bebé descalzo, colca tus palmas de las manos sobre las plantas de los pies, moviéndolos para hacer flexiones y provocando una respuesta a ese estímulo: que el bebé haga fuerza para estirar las piernas.

También podemos dejar a nuestra guagua boca abajo y usar cascabeles suaves para emitir sonidos a la altura de su oído, de un lado y del otro. El objetivo es que el bebé responda con su cuerpo, con una expresión facial, girando la cabeza, etc. Si crees notar que no responde a este ejercicio, debes comentarlo a tu pediatra.

No olvides que es de suma importancia repetir los sonidos que tu bebé comience a realizar. Por muy pequeños que sean. Estas actividades serán de vital importancia en el camino del desarrollo del lenguaje.

Entonces, ¿qué necesitaremos durante el primer mes de vida de nuestra guagua? Te dejo algunas recomendaciones:

-móviles para la cuna y el coche

-juguetes blandos de tela o de caucho (los preferidos son los mordedores y los tutos)

-sonajeros y cascabeles que se adapten a su mano

-Gimnasio para bebé

***Revisa nuestra categoría JUGUETES especialmente desarrollada para los primeros meses de desarrollo del bebé***

Sin lugar a duda, tenemos una larga lista de tareas como padres para realizar con nuestras guaguas desde el primer mes de vida.

Cada actividad que realicemos con ellos será una inversión en mediano y largo plazo en el plano cognitivo, del lenguaje, motriz, social y de la autonomía de nuestros hijos.

Silvana Labraña

Profesora de Inglés EFL de enseñanza media

Trabajé como docente en colegios públicos de la RM por 10 años.

En mis últimos años de docente, compartí tiempo de mi desempeño en la enseñanza pre escolar.

En el 2016 decidí abandonar las aulas para dedicarme de lleno a ARAF, mis dos hijos y a crear un espacio en donde compartiéramos experiencias acerca de la maternidad y la vida laboral.

Mi hijo mayor comenzó a vocalizar a los 10 meses y medio y a caminar a los 15 meses.

Mi segundo hijo, comenzó a caminar a los 10 meses y medio y a vocalizar a los 15 meses.

Cada bebé es diferente y presenta distintos ritmos en sus logros. Sin embargo, ante la duda de que no exista respuesta frente a algún estímulo, debes consultar con tu pediatra.